Los que sueñan caminan entre nosotros… y los soñados también. Los que sueñan no pueden dejar de soñar; solo pueden tratar de controlar sus sueños. Los soñados no pueden vivir su propia vida; si muere quien los ha soñado, dormirán para siempre.
Y también están aquellos que buscan a los soñadores. Para usarlos. Para atraparlos. Para matarlos antes de que sus sueños destruyan el mundo.
Ronan Lynch es un soñador, capaz de extraer de sus sueños curiosidades y catástrofes que lleva a su complicada realidad.
Jordan Hennessy es una ladrona. Cuanto más se acerca al objeto soñado que ambiciona, más se refuerzan los lazos inextricables que la unen a él.
Carmen Farooq-Lane es una cazadora. Su hermano era un soñador… y un asesino. Carmen ha visto los efectos que pueden tener los sueños en una persona, y también conoce el daño que puede causar un soñador. Pero eso no es nada comparado con la destrucción que está a punto de desatarse…
Algo está afectando a la fuente de poder de los soñadores. Está bloqueada. Disminuida. Debilitada. Si llegara a agotarse, ¿qué les ocurriría a los soñadores y a quienes dependen de ellos?
Ronan Lynch no piensa quedarse de brazos cruzados para averiguarlo. Con el apoyo de Bryde, su mentor, Ronan está dispuesto a hacer lo que sea necesario para salvar a los soñadores y a los soñados… incluso si eso supone alejarse de su familia y del chico al que ama.
Jordan sabe que el final de los sueños sería también su final. Por eso está decidida a encontrar un objeto que le permita sobrevivir, aun cuando eso la lleve a un submundo de tinieblas.
Carmen Farooq-Lane teme a los soñadores; esa fue la razón de que accediera a perseguirlos. Pero, cuanto más se acerca a ellos, más se complican sus sentimientos.
Tras Llama al halcón, en esta segunda entrega de la Trilogía de los Soñadores la autora lleva a sus personajes al límite cuando vemos que todo empieza a desmoronarse. Está en juego algo muy importante: el fin del mundo o el de los soñadores.
Niall y Mór escaparon de su hogar en busca de una nueva vida, y se perdieron en lo que encontraron.
Declan ha crecido siendo el hijo responsable, el hermano responsable… Y todo para darse cuenta de que, al final, mantener a su familia a salvo está fuera de su alcance.
Ronan siempre ha vivido en la frontera entre el sueño y la vigilia… Pero ahora esa frontera ha desaparecido, y él está desapareciendo con ella.
Matthew siempre había sido un niño feliz, un rayo de sol. Pero su lado rebelde está empezando a asomar, porque ahora todo le parece un espejismo.
Este mundo no está hecho para una familia así; una familia con el poder de forjar un mundo… y de romperlo. Y, si no logran salvarse de sí mismos, todos estaremos condenados.



No hay comentarios:
Publicar un comentario
No se envian libros ni tampoco se saben las fechas de publicación.