Él podía arrancarlos y no había nada que yo pudiera hacer excepto ser destruida y aceptar mi destino. Eso es lo que hace, arruina lo que toca.
Despiadado y de corazón frío. Me entregaron a él. Para romper. Para hacer lo que él quisiera.
Todo porque estuve en el lugar equivocado en el momento equivocado. Se volvió adicto a la sensación de empujarme al límite.
De dejarme desnuda y tomar el control de cada parte de mí.
Y si soy honesta conmigo misma... crecí para amarlo también.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
No se envian libros ni tampoco se saben las fechas de publicación.