Brynn ha pasado la mayor parte de su vida esperando la oportunidad de asistir al mercado anual organizado por los Kenta, los mismos que exiliaron a los Alaha para vivir en el mar. Es un rito de iniciación para todos los jóvenes guardias y no sabe qué esperar de él, pero romper un tratado de paz centenario no está en su agenda.
Tampoco lo está el encuentro con un soldado enemigo.
De vuelta a Alaha, se enfrenta a las consecuencias de los acontecimientos del día. El futuro es incierto y la amenaza del hambre se cierne sobre la población. Ante los rumores de una creciente rebelión, Brynn y sus amigos más cercanos prometen permanecer unidos.
Cuando llega un visitante inesperado, la lealtad de Brynn se pone a prueba al conocer un mundo de magia y traición. Una vez enemigo, siempre enemigo, ¿verdad? Pero los ojos oscuros y cómplices de un extraño hacen que se cuestione todo... incluso su corazón.
Han pasado cuatro años desde que Jovie traicionó a Acker. Su decisión de arrebatarle la magia al rey Edmond, aunque le perdonó la vida, ha encendido una guerra brutal. Ahora, los kenta y los strou se han aliado contra los roison y los alaha, mientras Maile se tambalea peligrosamente al borde del conflicto.
Jovie está decidida a proteger al pueblo inocente de Maile de una guerra que ella misma ayudó a provocar, incluso si para ello debe renunciar para siempre a cualquier posibilidad de reparar lo que hubo entre Acker y ella. Pero como un recuerdo imposible de borrar, él continúa apareciendo en sus sueños.
Acker, atrapado en un matrimonio concertado, no tiene más remedio que luchar en la guerra de su padre. Aunque la traición de Jovie aún le duele, es incapaz de arrancarla de sus pensamientos. Y ha descubierto una forma de entrar en sus sueños, incluso cuando ella intenta sofocar el vínculo que los une. Desde allí, la observa, dividido entre la lealtad que debe a su rey… y el deseo que aún siente por ella.
Hay decisiones que desatan guerras. Y otras que rompen corazones.


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